Estamos hartes que tanto desde figuras opresivas como psicólogos y psiquiatras como desde el cuerdismo en general nos expliquen con paternalismo lo que es la buena salud mental y que tenemos que ajustarnos y adaptarnos a las convenciones sociales dejando de estar locas y normalizar la precariedad de nuestras vidas no entendiendo estas como el origen real de nuestro sufrimiento. No queremos adaptarnos al capitalismo, al cuerdismo, al patriarcado, al racismo ni al capacitismo. Queremos hablar de nuestras realidades, de apoyo mutuo entre locas y de que nunca se entra a un centro psiquiátrico por voluntad propia y ni mucho menos se sale. Nos quieren presas de las pastillas, ¡vivamos la locura!
